domingo, 8 de septiembre de 2013

Enfermedades infecciosas en el macho bovino.

En el articulo presente, se describen algunas enfermedades que afectan la salud reproductiva de los machos bovinos.



 PATOLOGIAS REPRODUCTIVAS Y SALUD GENITAL DEL MACHO BOVINO

 En cuanto a los toros utilizados en explotaciones pecuarias, tanto en monta controlada así como en monta libre, la patología del aparato reproductor representa una de las causas más importantes de eliminación.
 La alteración de la fisiología normal del aparato reproductor trae como consecuencia alteraciones en la formación, maduración y funcionabilidad de los espermatozoides que repercuten negativamente sobre la calidad del eyaculado.
Testículos: enfermedades sistémicas o localizadas, agudas o crónicas de origen bacteriano, viral o parasitario. Clínicamente la orquitis se caracteriza por rubor, calor, dolor y edema.
Los cuadros degenerativos que se caracterizan por disminución o incremento del volumen y del tono, representan el 75 al 80% de la casuística; se caracterizan por la degeneración del epitelio seminífero muy sensible a todo factor adverso.

 En los tubos seminíferos de los testículos afectados se observa la presencia de vacuolización espermatocitaria y de células gigantes y en algunos de ellos, la sola presencia de células de sertoli y de acuerdo a la gravedad el eyaculado puede ser azoospérmico u oligozoospérmico (0.1 a 0.2 x 106 espermatozoides por mm3). En general, un porcentaje muy elevado de anomalías primarias particularmente de la cabeza (30); la motilidad es baja y la fertilidad puede ser nula o muy disminuida (0 a 40% de concepción en primer servicio).
En los casos de origen infeccioso, en el semen es posible observar la presencia de numerosas células inflamatorias en el eyaculado.

Epidídimo
Epididimitis infecciosa intra y peritubular: Los microorganismos patógenos pueden llegar a los epidídimos por vía descendente (orquitis), ascendente vía uretra (nefritis), y/o conducto deferente (deferentitis, vesiculitis, ampulitis); de acuerdo a su evolución, podemos clasificarlas en agudas y crónicas.
Como consecuencia del cuadro inflamatorio, se observa una disminución del tono del órgano, aumento de tamaño, calor y dolor; el epitelio sufre hiperplasia, metaplasia y formaciones quísticas.
El testículo se ve frecuentemente afectado cuando la lesión se localiza en los dos tercios proximales del epidídimo presentando degeneración de los túbulos seminíferos y focos necróticos y de calcificación.
El eyaculado presenta disminución de la motilidad, disminución del porcentaje de vitalidad, incremento del porcentaje de anomalías de origen secundario y una disminución de la concentración que puede variar de acuerdo al grado de obstrucción del canal epididimario; eventualmente puede ir acompañada de un incremento más o menos importante de anomalías primarias de los espermatozoides.

Recomendaciones:
Es importante efectuar chequeos de fertilidad, básicamente espermogramas para monitorear la calidad del eyaculado y el comportamiento reproductivo de los toros.
De no ser posibles los chequeos, entonces debería ser aplicado de manera preventiva y terapéutica, un antibiótico de amplio espectro a los toros al salir a descanso y al regresar al servicio; siendo útiles los macrólidos, las quinolonas, cefalosporinas o las tetraciclinas vehiculizadas en polivinilpirrolidona.
Cabe recordar que las medidas deben ser preventivas, ya que la epididimitis declarada prácticamente no tiene solución.

Conductos deferentes y ampollas
Los cuadros inflamatorios de los conductos deferentes y de las ampollas pueden tener un origen ascendente, siendo los gérmenes responsables los mismos que han sido nombrados como causa etiológica de la epididimitis.
En general unilaterales, pueden ser agudas o crónicas. En el eyaculado podemos observar una disminución rápida de la motilidad post eyaculación, presencia de numerosas células inflamatorias, de acuerdo al grado de obstrucción, el eyaculado puede presentar una disminución de la concentración que puede llegar a la azoospermia en los casos bilaterales con obstrucción total.

Vesículas seminales-Vesiculitis
La patología más común de las glándulas vesiculares está representada por los cuadros inflamatorios los cuales se presentan principalmente en animales jóvenes ( de 2 años) y en animales mayores ( de 9 años), al  igual que las epididimitis, pueden ser intersticiales, peritubulares o intratubulares; generalmente unilaterales, pueden ser bilaterales y, de acuerdo a su evolución, agudas o crónicas. Los casos de vesiculitis pueden ir acompañados de lesiones inflamatorias en los epidídimos, ampollas, próstata, glándulas bulbouretrales y uretra, siendo los agentes patógenos los mismos que causan la epididimitis.
Muchas veces las causas primarias de las vesiculitis se relacionan con la cópula con hembras que presentan cuadros de vaginitis, cervicitis o metritis, por un prepucio muy largo o por la falta de higiene causada por una cama muy contaminada compuesta por materia orgánica menuda (aserrín, cascarilla de arroz), que puede ser factor de entrada de agentes que colonizan fácilmente en la cavidad prepucial provocando irritación e infección ascendente.
Toda asimetría entre las dos glándulas debe llamar la atención. Una glándula mucho más grande que la otra y que presenta diferencia en su consistencia presenta, indiscutiblemente, una vesiculitis.
El eyaculado, en general purulento, tiene una motilidad disminuida que va de moderada a marcada y ocasionalmente, se observa una caída rápida de la misma.
La cantidad de fructosa y de ácido cítrico contenidos en el semen disminuye severamente, pasando de valores normales de 525 mg/100ml de fructosa y de 733 mg/100ml de ácido cítrico a valores comprendidos entre 49 a 85 y entre 30 a 53 mg/100 ml respectivamente.

Trichomoniasis en los toros
La trichomoniasis en los toros cursa en forma asintomática, este parásito habita en la superficie de la mucosa prepucial y eventualmente infecta el orificio uretral externo, desarrollando colonias cuya cantidad es variable, fluctuando en el tiempo entre 200 y 80.000 microorganismos/ml, siendo fuente de contagio en cada servicio por monta natural o inseminación artificial con semen de un toro infectado.
Se ha demostrado que no hay diferencia de susceptibilidad de razas y los individuos infectados tienden a mantener la infección de por vida por lo que durante mucho tiempo se los consideró los principales fuentes de infección en un hato.

Campylobacteriosis en toros
En el toro la infección es inaparente. Las bacterias se encuentran en el esmegma sobre la mucosa del pene y prepucio.
Es más frecuente la infección en toros adultos (más de 6 años). Las formas patógenas de Campylobacter que se presentan en los prepucios son de la subespecie venerialis, siendo accidental la presencia de C. fetus subespecie fetus (intestinalis) de prepucios de toros, por contaminación fecal de la mucosa del pene y prepucio entre toros que se montan.
La infección por especies de Campylobacter, persisten de por vida.
Toros vacunados y con altos títulos séricos han demostrado imunoglobulinas completas e incompletas en el prepucio, que no sólo previenen la infección frente a una exposición sino que logran curar infecciones preexistentes. Los toros inmunes difícilmente resulten transmisores pasivos de la infección luego de servir a vacas infectadas salvo altas cargas bacterianas y contactos inmediatos.

Brucelosis
Esta enfermedad debe sospecharse siempre que se diagnostiquen inflamaciones del testículo, del epidídimo y de las glándulas seminales o ampollas de conductos deferentes.
Los machos infectados pueden trasmitir en algún grado la infección, pero la mayor probabilidad de propagación a partir del toro ocurre cuando se emplea este semen en la inseminación artificial.
Tuberculosis
No debe permitirse a ningún toro, la monta natural ni tampoco obtenerse de él semen para la inseminación artificial sin una prueba de tuberculina negativa, pues el bacilo de la tuberculosis se ha encontrado en el semen de toros con órganos genitales infectados.
Rinotraqueitis infecciosa bovina
Los toros que se emplean como reproductores pueden infectarse y desarrollar una balanopostitis (inflamación del pene) severa.
Leptospirosis
El contacto genital representa una gran oportunidad para la transmisión de esta infección y se ha comprobado la eliminación de la bacteria a través del semen de animales infectados, en este sentido es bueno aclarar que la transmisión por inseminación artificial es nula siempre y cuando el semen esté libre de la bacteria o el reproductor colectado sea libre de la enfermedad antes de que se introduzca al centro de colecta.
Diarrea viral bovina

Los toros infectados pueden eliminar virus en el semen con títulos de anticuerpos suficientemente altos como para infectar a las vacas por la vía intrauterina.